Hay una semana al año en que Portosín cambia de olor. No es el olor habitual a sal y a marea baja: es humo. Empieza tenue, dos o tres días antes, cuando alguien enciende la primera hoguera de prueba en una parcela. Y crece, crece, hasta que la noche del 23 de junio toda la Ría de Muros e Noia parece arder a la vez, punto por punto, como si alguien hubiera encendido un collar de luces naranjas sobre el agua negra.
Esa noche es la Noite de San Xoán, y si hay una fiesta que resume Galicia entera —su parte cristiana y su parte muchos siglos anterior al cristianismo, su devoción y su superstición, su gastronomía y su magia— es esta. Hoy os cuento todo lo que hay detrás del fuego: de dónde viene, cómo se vive en cada rincón de Galicia, y cómo la vivimos nosotros desde Portosín, con A Illa da Creba ahí enfrente, encendiéndose de naranja con el reflejo de cada hoguera de la orilla.
¿Qué es la Noite de San Xoán? El Origen de la Fiesta Más Mágica de Galicia
Antes de que existiera el cristianismo, ya existía esta noche. El solsticio de verano cae técnicamente el 21 de junio, pero las culturas precristianas del noroeste atlántico —de raigambre celta— celebraban la noche más corta del año con hogueras que purificaban, protegan y daban la bienvenida al verano. Cuando llegó el cristianismo, la Iglesia hizo lo que solía hacer con las fiestas paganas que no podía erradicar: las absorbió. La noche pasó a ser la víspera de San Juan Bautista, el 24 de junio. Pero el fuego, las hierbas y la magia nunca se fueron del todo.
En Galicia esta noche tiene nombre propio que lo dice todo: Noite Meiga. La noche de las meigas. La noche en que, según la tradición oral, los espíritus, las brujas y las fuerzas oscuras andan sueltas, y el fuego es la única defensa fiable contra ellas.
El Conjuro da Queimada: el Rito del Fuego que se Bebe
Si hay un símbolo que condensa toda la magia de esta noche, es la queimada. Aguardiente gallego, azúcar, piel de limón o naranja, a veces unos granos de café, todo en una cazuela de barro. Se prende fuego y se remueve con un cucharon de madera mientras las llamas azules bailan en la oscuridad. Es, literalmente, fuego que luego se bebe.
La tradición manda recitar un conjuro mientras se prepara, una letanía popular que invoca a meigas, demonios, espíritus de las nieblas y todo tipo de criaturas del imaginario gallego, solo para expulsarlas con el fuego del cucharon antes de que la bebida esté lista. Es teatro, es rito, y es, sobre todo, una forma de reírse del miedo colectivamente alrededor de una mesa.
La queimada: aguardiente, azúcar y fuego azul. El ritual que cierra (o abre) la Noite de San Xoán en cualquier mesa gallega.
El otro rito ineludible es el del propio fuego de la hoguera: hay que saltarla. La tradición popular habla de saltar las brasas nueve veces (aunque según la aldea se dice tres, o siete), siempre con cuidado de no quemarse, para purificar cuerpo y espíritu antes de entrar en el nuevo año solar.
Las Herbas de San Xoán: el Ritual de las Plantas Mágicas
Al atardecer del 23, mucho antes de que se encienda la primera hoguera, empieza otro ritual más silencioso: la recogida de las herbas de San Xoán. Helecho, hipérico (que no por casualidad se llama también “hierba de San Juan”), verbena, romero, hierbaluisa, malva y ruda son las protagonistas de un ramillete que cada casa prepara a su manera.
Esas hierbas se dejan en remojo en agua, al aire libre, durante toda la noche, para que absorban lo que la tradición llama el “rocío mágico”. Al amanecer del 24, mucha gente se lava la cara con esa agua como rito de belleza, salud y buena suerte para el año que empieza. Otras casas cuelgan el ramillete junto a la puerta como protección contra meigas y malos espíritus durante los doce meses siguientes.
El ramillete de herbas de San Xoán: helecho, hipérico, verbena y romero, recogidos al atardecer del 23 de junio.
🌿 Las 7 herbas tradicionales de San Xoán
- Helecho — protección general y alejamiento de meigas.
- Hipérico (hierba de San Juan) — la más asociada a esta noche por su propio nombre.
- Verbena — planta de uso mágico desde la antigüedad clásica.
- Romero — protección del hogar, presente todo el año en la cocina gallega.
- Hierbaluisa — aroma cítrico, usada también en infusiones tranquilizantes.
- Malva — suavidad y cuidado de la piel, ligada al rito del agua de rocío.
- Ruda — la más temida y respetada, asociada tradicionalmente a alejar el mal de ojo.
Sardiñas, Cachelos y Churrasco: la Mesa de San Xoán
Hay un dicho gallego que resume toda la gastronomía de esta noche: “polo San Xoán, a sardiña molla o pan”. La sardina es la reina indiscutible, asada directamente sobre las brasas de la hoguera, acompañada de cachelos —patatas cocidas con piel— y pan de centeno o de maíz para mojar en la grasa. Es, junto con el pulpo, uno de los platos más identitarios de toda Galicia.
El problema es que, precisamente por ser la noche en que más se consume, la sardina se encarece muchísimo en los días previos a San Xoán. Por eso en muchas casas la alternativa es el churrasco, igual de válido sobre las mismas brasas. Y, para cerrar la noche, la queimada hace de postre, de digestivo y de ritual a la vez.
- Sardiñas asadas — directamente sobre las brasas de la hoguera, el plato más tradicional de la noche.
- Cachelos — patatas cocidas con piel, el acompañamiento clásico de cualquier sardinada.
- Pan de centeno o de maíz — para mojar en la grasa de la sardina, parte esencial del dicho popular.
- Churrasco — la alternativa habitual cuando la sardina sube de precio en los días previos a la fiesta.
- Queimada — el cierre ritual de la noche, con su conjuro y su fuego azul.
Cómo se Vive en Porto do Son y la Ría de Muros e Noia
Porto do Son tiene su propia celebración oficial de San Xoán, marcada en el calendario festivo municipal del martes 23 de junio. Pero la verdad es que aquí la fiesta no necesita un escenario montado: la propia geografía de la ría hace el trabajo. Cada playa, cada pequeño núcleo de pescadores entre Portosín, Muros y Esteiro, prepara su propia hoguera, casi siempre familiar, casi siempre pequeña, casi siempre con la misma intensidad emocional que la gran foguera de cualquier ciudad.
Lo que hace especial vivir esta noche desde aquí es el telón de fondo: A Illa da Creba, ahí enfrente, en medio de la ría, se va tintando de naranja con el reflejo de cada hoguera de la orilla sur. Quien conozca su leyenda —esa historia de moros, demonios y serpientes que separaron la isla de la tierra— entenderá por qué esa noche, con el fuego ardiendo a su alrededor por todos lados, la isla parece más misteriosa que nunca.
La Noite de San Xoán en A Coruña: la Fiesta Más Grande de Galicia
Si hay un lugar donde esta noche se vive con una intensidad distinta a todo lo demás, es A Coruña. Toda una semana de actos previos —desfiles de bandas, carrozas de meigas— culmina la noche del 23 con decenas de hogueras repartidas por toda la ciudad. La más concurrida, sin discusión, es la de la playa de Riazor, presidida por una gran figura de cartón piedra de una meiga que, antes de ser quemada, sirve para satirizar los sucesos políticos y sociales del año.
Este 2026, la programación musical de la ciudad también se suma a la fiesta: el festival Noites do Porto transforma el muelle de Batería en lo que han bautizado como una “romería indie”, con conciertos de Xoel López y de Caamaño&Ameixeiras la propia noche del 23, combinando raíces musicales gallegas con un formato más contemporáneo.
La meiga de cartón piedra de Riazor, en A Coruña: la figura más fotografiada de la Noite de San Xoán gallega, antes de arder en la hoguera principal.
El Ritual de las Nueve Olas en A Lanzada
En la otra punta de Galicia, en la provincia de Pontevedra, la playa de A Lanzada guarda su propio rito particular para esta noche. La tradición dice que las mujeres que desean quedarse embarazadas deben saltar de espaldas nueve olas del mar, a medianoche, en lo que es uno de los rituales de fertilidad más conocidos —y más fotografiados— de toda la costa gallega.
Es solo un ejemplo más de cómo cada rincón de Galicia ha adaptado la misma noche mágica a su propia geografía: donde A Coruña tiene su gran hoguera urbana, A Lanzada tiene su ritual de fertilidad marina, y la Ría de Muros e Noia tiene sus fogueiras íntimas frente a una isla con leyenda propia.
| Lugar | Ambiente | Lo destacado |
|---|---|---|
| A Coruña (Riazor) | Multitudinario, festivo | La mayor foguera de Galicia y los conciertos de Noites do Porto |
| A Lanzada (Pontevedra) | Ritual, místico | El salto de las nueve olas para la fertilidad |
| Ría de Muros e Noia | Íntimo, local | Fogueiras familiares con A Illa da Creba como telón de fondo |
| Interior rural | Tradicional, vecinal | Hogueras de aldea con sardiñas y queimada compartida |
Normas de Seguridad para las Fogueiras 2026
La magia de esta noche no exime de responsabilidad. Cada concello gallego regula sus propias fogueiras, y conviene conocer las normas básicas antes de montar la tuya, tanto por seguridad como para evitar sanciones.
- Distancia mínima de seguridad: las fogueiras deben situarse al menos a 15 metros de cualquier edificación o árbol.
- Tamaño máximo: la zona de combustión no debe superar los 4 metros de diámetro ni los 2 metros de altura.
- Distancia del público: los asistentes no deben concentrarse a una distancia menor que el ancho de la propia hoguera.
- Materiales permitidos: solo leña, ramas, troncos y madera vieja. Nada de neumáticos, plásticos, latas o materiales con PVC.
- Cuidado con los aerosoles: incluso vacíos, pueden provocar explosiones al calentarse. Nunca cerca del fuego.
- Saltar el fuego: hazlo solo cuando las llamas ya sean brasas bajas, nunca con fuego vivo, y siempre con calzado adecuado.
Mi Noite de San Xoán desde Portosín
Cuando pesco al atardecer del 23, ya se nota que algo distinto va a pasar. Hay más gente en los muelles de lo habitual, más coches cargados de leña, más niños correteando con ramos de hierbas recién cortadas en la mano. Y cuando cae la noche, todo cambia de golpe: la ría, que durante el día es de un azul tranquilo, se llena de puntos de luz naranja, uno tras otro, hasta donde alcanza la vista.
Desde el paseo, con A Illa da Creba ahí en medio, oscura y misteriosa con su leyenda a cuestas, se puede seguir el contorno completo de la orilla solo por las hogueras: Portosín, Muros al fondo, Esteiro al otro lado. Cada una arde a su ritmo, cada una con su gente alrededor, su sardiña, su queimada. Es una de esas noches en que toda Galicia parece ponerse de acuerdo, sin necesidad de coordinarse, para hacer exactamente lo mismo al mismo tiempo: encender fuego, alejar lo malo y dar la bienvenida al verano.
¿Cómo vives tu Noite de San Xoán?
Cuéntanos en los comentarios dónde la celebras y qué ritual no falta nunca en tu hoguera. Y si este artículo te ha sido útil para organizar la tuya, compártelo: que el fuego llegue a más gente.
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