¿Buscas paz en Galicia? La Playa de Boa en Noia es tu destino

Playa de Boa: El Tesoro Escondido de Noia

Explorando el rincón más sereno de la Ría de Muros y Noia

Panorámica Playa de Boa

Vista amplia del litoral de Boa, donde la transparencia del agua revela los fondos arenosos.

Un Oasis Geográfico Único

Galicia es tierra de mil playas, pero pocas conservan la dualidad de la **Playa de Boa**. Situada estratégicamente en el límite entre Noia y Porto do Son, este arenal no solo es un lugar de recreo, sino un testimonio geológico de cómo las rías gallegas protegen sus tesoros. Aquí, el agua no brama con la furia del Atlántico abierto, sino que se mece suavemente, protegida por la geografía de la ría.

Lo que debes saber: Boa Grande y Boa Pequena son en realidad dos mundos distintos. Mientras una ofrece amplitud para largos paseos, la otra es el refugio perfecto de pequeñas rocas y rincones privados.

A medida que profundizamos en su historia, descubrimos que Boa ha sido siempre un lugar de paso y de vida. Su arena silícea, de una blancura casi irreal, ha servido durante décadas como referencia para los navegantes que entraban en la ría buscando el resguardo de Noia, la antigua puerta marítima de Santiago de Compostela. La vegetación, compuesta por pinos mansos y eucaliptos, llega a rozar la arena, creando un contraste cromático que cautiva a cualquier aficionado a la fotografía.

Sendero de acceso

El sendero de madera facilita el acceso respetando el ecosistema dunar.

Primer plano arena

Detalle de la arena fina con la vegetación asomando en los bordes de la playa.

Gastronomía: El Sabor del Berberecho de Noia

No se puede hablar de Boa sin mencionar la riqueza de sus aguas. Estamos en la capital mundial del berberecho. La mezcla de corrientes de agua dulce provenientes de los ríos Tambre y Traba con el agua salada de la ría crea un caldo de cultivo único. Los restaurantes de la zona, desde Noia hasta Porto do Son, ofrecen este manjar en todas sus variantes.

La empanada de maíz con berberechos (muchas veces servidos con su propia concha para mantener el jugo) es una experiencia religiosa para el paladar. Pero no nos quedamos ahí: el pulpo, los camarones y las nécoras que se sirven aquí han sido capturados apenas unas horas antes por la flota artesanal local. Es el lujo de la sencillez gallega.

⭐ Recomendación del Viajero

Si visitas Boa en verano, busca las ferias locales en Noia. Es allí donde podrás probar la verdadera cocina de producto, sin artificios, acompañada de un vino blanco de la tierra servido en cunca.

Entorno rocoso

Zonas de sombra natural gracias a la arboleda que rodea el arenal.

Vistas desde el agua

Las rocas graníticas ofrecen un refugio natural frente a la brisa marina.

Rutas y Senderismo: Caminando sobre el Atlántico

El paseo litoral de Boa es solo el comienzo. Para quienes buscan una experiencia de inmersión total, la ruta que conecta este arenal con las calas adyacentes de Porto do Son es obligatoria. Es un sendero de baja dificultad pero de una belleza visual abrumadora. Durante el recorrido, se pueden observar antiguas construcciones de piedra, pequeños muelles artesanales y una biodiversidad marina que incluye aves migratorias que eligen esta ría por su calma y abundancia de alimento.

Pasear por Boa es también un ejercicio de meditación. El silencio solo se rompe por el graznido de las gaviotas y el suave batir de las olas. Es uno de los pocos lugares donde el turismo masivo no ha logrado romper la magia de la autenticidad. Cada paso en esta playa nos recuerda por qué Galicia es considerada el pulmón azul y verde de España.

Atardecer en Boa

La luz del atardecer transforma el paisaje en una paleta de tonos dorados y ocres.

Consejos para una Experiencia Perfecta

Para aprovechar al máximo tu visita en 2026, te recomendamos consultar siempre el estado de las mareas. Boa es una playa que cambia drásticamente: con marea baja, se descubre un inmenso pasillo de arena blanca; con marea alta, el agua llega casi a la vegetación, creando piscinas cristalinas entre las rocas que son el paraíso para los más pequeños. No olvides tu equipo de snorkel, pues la claridad del agua permite observar la vida submarina con una facilidad pasmosa.

Vista panorámica final

La ensenada completa vista desde uno de los accesos principales al arenal.

En conclusión, la Playa de Boa es mucho más que un destino de verano; es un refugio para el alma. Ya sea por su gastronomía insuperable, sus rutas de senderismo o simplemente por la paz que emana de su horizonte, este rincón de Noia se consolida como una visita obligatoria para cualquier viajero que busque la Galicia más auténtica y respetuosa con el medio ambiente.

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