Descubre Alija del Infantado: Castillo Medieval, Historia Peregrina y Gastronomía Leonesa en 2026
Alija del Infantado, situado en la comarca de La Bañeza (provincia de León, Castilla y León), es un municipio histórico de unos 650-800 habitantes que conserva intacta la esencia de la meseta leonesa. Documentado desde el siglo X con orígenes posiblemente celta-astures y romanos, este pueblo destaca por su impresionante castillo-palacio, su posición estratégica en la Vía de la Plata (ruta jacobea y comercial milenaria), y una gastronomía contundente basada en productos de la tierra como las alubias de riñón y la cecina de León. En 2026, Alija sigue siendo un destino rural poco masificado, perfecto para escapadas auténticas, desconexión total y descubrimiento de tradiciones centenarias. Ideal si buscas turismo rural en León con historia, patrimonio y sabores de verdad, lejos del overtourism.
Historia milenaria: De la Antigüedad al Castillo de los Pimentel
El origen de Alija se remonta a la Antigüedad, posiblemente un asentamiento sagrado prehistórico en las líneas de Alaise, según investigadores como W. Tendt y X. Guichard. Fue romano, visigodo y árabe hasta su reconquista por los reyes leoneses García I y Ordoño II. En 931 ya se documenta una fortificación defensiva que evolucionó en los siglos XIII, XV y XVI. El actual castillo-palacio, declarado Bien de Interés Cultural, fue construido sobre el antiguo Palacio de los Ponce y reformado en el siglo XV por los duques del Infantado (de ahí su nombre actual, desde 1960; antes se llamaba Alixa de los Melones). En su interior destaca la labor de restauración del siglo XX, que ha recuperado murallas, torreones y el palacio privado señorial.
Durante la Guerra de la Independencia, en 1808, el puente de La Vizana fue cañoneado y el castillo incendiado por fuerzas inglesas, pero su resiliencia lo ha convertido en símbolo de la villa. Otro curioso dato: Alija es el pueblo de interior que más marineros ha aportado a la Armada Española a lo largo de la historia, un legado que se celebra con orgullo local.
Patrimonio religioso y civil: Iglesias, plazas y rincones con alma
El casco histórico invita a paseos tranquilos por calles empedradas como la Calle Real o el Rincón de la Judería (antiguo barrio judío). En la Plaza Mayor se alza el Ayuntamiento, con su arquitectura tradicional. Dos iglesias destacan: la de San Esteban (siglos XIII-XVI, con exterior románico, interior barroco y artesonado mudéjar impresionante; perteneció a los Caballeros Templarios) y la de San Verísimo (siglo XIII, con capitel romano del siglo III empotrado). No te pierdas la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz ni la Fuente de La Mendaña, un rincón con encanto en el barrio del Cristo.
La Vía de la Plata y el Puente de la Vizana: Ruta jacobea
Alija es parada habitual en la Vía de la Plata (Camino de Santiago). El Puente Romano de la Vizana, sobre el río Órbigo, es un vestigio clave de la ruta romana y jacobea. Desde aquí, peregrinos han pasado siglos, y el pueblo mantuvo hospitalidad medieval gracias a cofradías como la de San Mamés. Combina la visita con paseos por cañadas reales y paisajes de campiña leonesa, perfectos para fotografía y reflexión.
Tradiciones vivas: Fiestas y costumbres ancestrales
Alija conserva tradiciones únicas como el Antruejo (con meriendas, toro de fuego y rituales), la Santiagada (merienda-cena al finalizar la siega), la matanza del cerdo en Navidad o la Minerva (procesión mensual con el Santísimo). Las fiestas patronales y romerías llenan las plazas de música, bailes y gastronomía popular. En 2026, eventos como el calendario de la Asociación El Hilandón o talleres culturales siguen animando el pueblo.
Gastronomía leonesa: Alubias, cecina y sabores de la meseta
La cocina aquí es potente y de km 0: las famosas alubias de riñón de La Bañeza (guisadas solas o con sacramentos: oreja, rabo, chorizo, morcilla y lacón), cecina ahumada de León (curada en bodegas), patatas con jabalí, caza, embutidos y quesos. Todo regado con vinos locales. Restaurantes familiares ofrecen menús caseros por 15-30 €, con productos de temporada y recetas transmitidas generación tras generación.
Consejos para tu visita en 2026
- Mejor época: primavera (fiestas y verde fresco) u otoño (cosechas y colores cálidos).
- Acceso: a solo 1 h de León capital por la A-66 (Vía de la Plata); fácil desde Galicia, Madrid o Valladolid.
- Alojamiento: casas rurales con encanto (como La Vizana o El Hotelito), muchas con piscina, chimenea y vistas al campo.
- Combínalo: con Benavente, La Bañeza, Castrillo de los Polvazares, Astorga o continuar por el Camino de Santiago.
- Extra: visita la oficina de turismo en la Plaza Mayor para mapas y recomendaciones locales.
Alija del Infantado es un viaje auténtico a la León rural: castillo imponente, historia peregrina, iglesias con alma, tradiciones vivas y una mesa que reconforta el cuerpo y el espíritu. En 2026, este tesoro escondido sigue esperando a quienes buscan lo genuino sin multitudes. ¿Listo para cruzar el Puente de la Vizana, admirar el castillo y deleitarte con unas alubias humeantes?